Tras la muerte del príncipe Eugenio, la emperatriz María Teresa reformó el Belvedere Superior para que sirviera de sede donde exponer los tesoros artísticos de la corona. Es uno de los museos públicos más antiguos de la historia, y en el interior de este palacio se exhiben las victorias de Alejandro Magno. El Belvedere Superior también cuenta con la mayor colección del mundo de cuadros de Gustav Klimt, además de obras de Oskar Kokoschka, Egon Schiele, Ferdinand Waldmüller y otros maestros del movimiento Art Nouveau.












