La arquitectura del Palacio del Belvedere es un impresionante ejemplo de la grandeza del barroco, que destaca por su elaborada ornamentación, sus amplias curvas y su diseño simétrico. Diseñado por Johann Lukas von Hildebrandt, el palacio consta de dos edificios principales, el Belvedere Superior y el Belvedere Inferior, unidos por un magnífico jardín adornado con esculturas, fuentes y céspedes perfectamente cuidados.
El Belvedere Superior, el punto central del complejo, cuenta con un pabellón central flanqueado por dos alas simétricas. Su fachada está decorada con figuras esculpidas, columnas ornamentadas y elegantes balaustradas. En el interior encontrarás lujosos salones decorados con frescos, estucos y detalles dorados, que ponen de manifiesto la riqueza y el poder de su propietario original, el príncipe Eugenio de Saboya.
El Belvedere Inferior, que en un principio se concibió como casa de huéspedes y invernadero, presenta un estilo arquitectónico similar. Su pabellón central da a un jardín formal, creando un vínculo armonioso entre los palacios y los jardines.