Desde las históricas salas de conciertos donde Mozart actuó en su día hasta los mercadillos al aire libre que llenan los patios de luces y vino caliente, Schönbrunn sigue siendo un lugar para vivir, no solo para contemplar.
- En 1786, Mozart y Salieri se enfrentaron en aquel famoso duelo en la Orangerie de Schönbrunn, y hoy en día la sala sigue acogiendo conciertos nocturnos de Mozart y Strauss interpretados por una orquesta y cantantes de ópera.
- Cuando el palacio cierra sus puertas al público durante el día, unos pocos afortunados pueden apuntarse a visitas guiadas fuera de horario a los salones de gala, que a menudo se combinan con cenas opcionales para disfrutar de una velada realmente inmersiva.
- Dos veces al año, la explanada de Schönbrunn se convierte en un mercadillo de temporada: en Pascua hay huevos decorados, artesanía y dulces primaverales, mientras que en Navidad el patio se llena de luces, vino caliente y regalos artesanales.
- Cada verano, los jardines del palacio acogen el mundialmente famoso Concierto de Verano a cargo de la Filarmónica de Viena, que atrae a miles de personas a la colina de la Gloriette para disfrutar de una velada inolvidable bajo las estrellas.











































