- Hogar de las obras maestras de Gustave Klimt: El palacio alberga algunas de las obras más emblemáticas de Gustav Klimt, incluido su mundialmente famoso cuadro "El beso", junto con otras piezas como "Judith" y "Retrato de Adele Bloch-Bauer II". El Beso" es uno de los cuadros más célebres del Palacio Belvedere, creado durante el apogeo del "Periodo Dorado" de Klimt.
- Obras de Egon Schiele y Oskar Kokoschka: El Belvedere también presenta obras de otras figuras clave del Modernismo austriaco. Las pinturas expresivas y a menudo provocadoras de Schiele contrastan con el estilo decorativo de Klimt, mientras que los retratos y paisajes de Kokoschka ofrecen una visión más profunda de las diversas corrientes artísticas de la Viena de principios del siglo XX.
- Amplia colección de arte austriaco: El Palacio Belvedere cuenta con una vasta colección de arte, que abarca desde la Edad Media hasta nuestros días. Los cuadros expuestos abarcan obras de distintos periodos, como los movimientos Barroco, Biedermeier y Modernista. Si quieres conocer la evolución del arte y la cultura austriacos, no dejes de echar un vistazo a las pinturas del Palacio Belvedere.
- Un rico contexto histórico y cultural: Las pinturas del Palacio Belvedere no son sólo tesoros artísticos. La mayor parte de la colección de arte refleja los cambios sociales, políticos y culturales que se produjeron en Austria a lo largo de los siglos.



